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Entrega II: Macho Man Style

Voces profundas y varoniles que se mueven entre la seducción, la impostura y la invitación al baile en suspenso. Pudo ser todo un estilo en sí mismo y, sin embargo, a pesar de no cuajar semejante empresa, hubo varios casos que conformaron una idea a menudo incierta de lo que, para muchos, tiene sin embargo de ‘quintaesencial’ el Spaguetti: poses chulescas y susurros obstinados sobre una base de música dance anacrónica pero definitivamente atractiva por lo encantadoramente ‘rhinestone’ del resultado.

Pino D'Angio - Balla

Pino D’Angio – “Ma quale idea” (1980)

Pieza emblemática donde las haya, fue tal el furor que causó en países como España, que Pino (siempre tan metido en el papel de castigador impasible) acabó cantándola en castellano y cediendo su infeccioso mantra funk para anuncios de diversa índole. Poco importa que la base estuviera sostenida en el “Ain’t No Stopping Us Now” de McFadden & Whitehead. Del tema de sonido Philadelphia hoy apenas se acuerdan los cuatro fanáticos del dúo, mientras que de los hallazgos de esta divertidísima canción –“Fred Astaire al mio confronto era statico e imbranato”– han sacado más que tajada numerosas formaciones -Madison Avenue, Nightriders- sampleando su más que reconocible sección rítmica. Por no hablar del aspecto vocal, fundando el rap mediterráneo e inspirando otros momentos en la misma línea, tan hilarantes o más. La obra maestra del italo-funk y, por extensión, de prácticamente todo lo que suene a Spaguetti Dance: su Santo Grial. Suena aún hoy absolutamente prodigiosa.

Pino D’Angio – “E’libero scusi 79‘” (remix 85)

Haciendo algo de trampa (por no ser de la década prodigiosa) traemos aquí el éxito más sonado de Mr. D’Angio antes de colonizar buena parte de Europa con su Idea. Publicada a finales de los setenta, una feliz reconversión a mediados de la década siguiente en forma de remezcla vino a recordarnos la vigencia de esta gran burlesque song donde una vez más Pino lo da todo en otra de esas latino performances donde ejerce como nadie de intérprete despechado.

 

I Blagueur – “Balla?…no!…” (1984)

Cambian a Fred Astaire por John Travolta, y agudizan el ingenio con menciones a históricas orquestas de cruceros o hasta a Valentino. No falta el recurso de sonorizar la calada al cigarro correspondiente en un sano ejercicio de autoparodia. La secuela por antonomasia del “Ma Quale Idea”  en un despliegue –soft breakdance coronado de marimbas- prácticamente a la altura de la canción-madre, coros femeninos incluidos. Otra gran incitación: “Balliamo un po’ qualcosa, magari un cha-cha-cha?”.

Gino – “Everybody’s chic” (1986)

Delirio un tanto esquizofrénico desde Barcelona para coronar la caricatura del personaje creado por D’Angio. Con estética Kid Creole y maneras de MC tardo-ochentero, Gino estira la Idea y la regurgita convirtiéndola en una humorada que ha perdido capacidad de sorpresa por el camino pero que casi consigue afianzar sin querer un estilo entrañable. Un monumento al cliché sin solución de continuidad.

 

Filipponio – “All’Arrembaggio” (1984)

Cantante melódico desde mediados de los setenta, sosias de Paolo Conte, aznavouriano hasta la médula y con Brel como apóstol particular, Donato Filipponio también tanteó (algo) con la música de baile en una época en la que no hacerlo casi te hacía proclive a ser señalado por la calle. Una de las canciones más sorprendentes y originales de todo el entorno italo fue este “embarque” con bases algo extemporáneas, sintetizadores de saldo, voz dejada y ronca recitando y coros femeninos enaltecidos. ¿Les suena?. Cuatro años más tarde Leonard Cohen haría algo muy parecido con su “First We Take Manhattan”. ¿Escuchó Cohen en alguna de sus estancias europeas la canción de Filipponio mientras rumiaba su “modernización” para el álbum “I´m your man”?. ¿Le sirvió en cierta manera de inspiración?. Sea como sea, no cabe duda de que ambas canciones tienen muchos puntos en común, aunque más que influencia seguramente se trate de simple casualidad.

Filipponio – “Love italiano” (1985)

La canción estrella del disco homónimo es este memorable bolero post-moderno que certifica la capacidad de Filipponio como gran compositor clásico. Una balada muy bizarra con mucho a su vez de orfebrería melódica más que consistente y arreglos sedosos y elegantes. Así da gusto sentarse al piano.

 Tony Baron - Italian Dream

Tony Baron – “Italian dream” (1985)

Desde Bélgica, pasando por Francia y acumulando muchos de los tópicos sobre el italo ya por entonces: el verano, el cappuccino, el amor y la playa. El aliento de un autor que acabó inmerso en el eurobeat más belicoso componiendo para otros y volviéndose a interpretar a sí mismo.

Aquí el recopilatorio que incluye las canciones de las entregas I y II:

http://www.4shared.com/rar/bbuFTi2A/Retro__Macho_Man_Style__66min_.html

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