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Entrega IX: Magic Moments. Las bombas del Italo Disco (Primera Parte)

Turno para los “rompepistas”. Tratándose de un género como el spaghetti disco, donde la orientación hacia el baile siempre fue firme y manifiesta, podría tratarse de una consideración con mucho de redundante, pero aun así queremos distinguir en las dos próximas entregas algunas de aquellas canciones que dejaban poco espacio para las medias tintas e iban directas al grano, buscando la inmediatez y lo contagioso hasta límites insospechados. Algo así como las canciones que alientan la fisicidad más inmanente al ser humano.

Marc Flores“Magic Moment (Do It! Do It!)” (1985)

Segunda versión, infinitamente más conseguida que la facturada un año antes bajo el nombre de Webo, que adolecía de bastante menos frescura que la de Flores, incluyendo varios solos realmente chuscos. Aquí, por el contrario,  se produce un loable ejercicio de limpieza y concreción con uno de los silbidos sintetizados en forma de estribillo más pegadizos que escucharse puedan. Detrás de la autoría estaba fundamentalmente Luigi Fedele, que también desplegó un talento innato en clásicos como el “Daydream” de L.A. Messina o esa absoluta rareza de culto de italo jazz-fusion que fue el “Dream on Violin” de Veronique.

Mark Tower - You Aren't Fall In Love

Mark TowerYou Aren´t Fall In Love” (1983)

Editar únicamente dos éxitos a tu nombre (el verdadero, Marco Torre) en el ámbito del italo y ser ambos dos piezas maestras, pueden otorgarte automáticamente el cartel de genio indiscutible. O por lo menos el de inteligente y cuidadoso artesano del invento. Y es que tanto este “You Aren´t Fall In Love” –un must del género desde el segundo uno- y “More more more” superan con creces otras aportaciones de Marco tanto o más recordadas pero mucho menos inspiradas: el “Ay-O Mexico” de Torias y, sobre todo, el “Rose Of Tokyo” de City-O’‎. “You aren´t Fall In Love” respeta todos los tiempos,  funciona como un mecanismo de relojería, y es rica en recursos, incluidos los indolentes coros femeninos.

Mono Band – “Mr. Crusoe” (1984)

Embutida hasta el paroxismo de arreglos de sintetizadores (incluidas las simulaciones de cuerda que preceden a las estrofas), esta traca es considerada (no sin razón) por algunos especialistas como una de las más completas y geniales canciones de spaghetti-disco (con una portada muy acorde). Una celebración de todas las posibilidades electrónicas en aquella época. Todo el tránsito melódico de la pieza se convierte en un tremebundo estribillo. Infalible.

mono band

Brian Ice – “Tokio” (1986)

La carrera de Fabrizio Rizzolo (actor, escritor y lanzadera de muchos músicos y grupos) es una de las más longevas de la disco-music italiana, tanto que ahí sigue amparándose en el revival que no cesa. Su segundo éxito el más apetecible de todos, aun tratándose de uno menor a nivel comercial. Contiene ligeras cotas de hi-energy y las trazas de su estribillo están imbuidas de un frío espíritu belicoso. Infalible de cualquier manera.

Baltimora – “Woody Boogie” (1985)

Fue el single que vino a continuación de su archiconocido “Tarzan Boy”, lo que, en estos casos, supone irreversiblemente un considerable hándicap para cualquier otra pieza que intente conseguir siquiera la mitad de éxito. Y “Woody Boogie” no iba a ser excepción, pese a ser también pegadiza y descacharrante. Sin embargo mantuvo el tipo en los charts de media Europa, que no es poco.

A estas alturas ya sabemos que Baltimora no era un solista sino un grupo hecho y derecho y que su insustituible cantante (aunque, supuestamente, no cantara ni una nota en los discos), el irlándes James McShane, no podrá jamás reverdecer laureles en cualquier fiesta remember, ya que desgraciadamente nos dejó hace casi veinte años, víctima del SIDA.

Baltimora+-+Living+In+The+Background+-+LP+RECORD-181983

Casanova – “Tutti Quanti” (1985)

Tanta efervescencia y fervor coyuntural no podía dejar pasar una buena historia de amor fou. De eso trata este diamante en bruto menos conocido de lo que debiera y que recurre admirablemente a mezclar inglés e italiano en su enfermizo y pegajoso estribillo. El saludable descaro de la generación paninaro.

Jules – “You And Me” (1986)

From Germany. Mucho mejor que en el ensayo previo (“I Want To…”), el periodista y entertainment Ueli Schmezer pasó a la historia con todos los honores por confeccionar una de las más elegantes y contenidas muestras del euro-disco de mediados de los ochenta. Después ha hecho música para los más pequeños y ha continuado su labor como moderador y articulista ocasional.

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Un pensamiento en “Entrega IX: Magic Moments. Las bombas del Italo Disco (Primera Parte)

  1. “You aren’t fall in love” jajajaja, me encanta el inglés macarrónico, ahí impreso en letra mayúscula. Qué punkis. Grandísimo.

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